EL RETABLO DE MAESE PEDRO

Salimos con ilusión. Somos jóvenes y con ganas de trabajar. Además cuando te dedicas a la docencia, trabajar con niños es una de las cosas más placenteras de la música, sobre todo por su capacidad de aprendizaje e interés por todo lo que se les enseña.

Durante estas cuatro funciones, me he estado fijando en los niños que hay en primera fila y que alcanzo ver desde mi asiento en la sección de cellos.

Son entusiastas, nos aplauden con fervor, y saben que hacen allí: celebrando el aniversario de Cervantes, el que todos conocemos, incluso hasta los más pequeños. El que escribió El Quijote.

Falla, el otro protagonista de la función pasa desapercibido por el pequeño público hasta que empieza a sonar la primera nota del clave de la mano del gran intérprete Yago Mahúgo.

Comienza la función. Cierto es que el concierto para Clave y cinco instrumentos es cuanto menos curioso, y los niños observan a los músicos de la orquesta, cuchichean, pero en cuanto se abre ese telón rojo… la pantalla capta toda su atención.

Pero lo mejor es el ¡Ohh! De sorpresa cuando salen los auténticos protagonistas: Don Quijote, Maese Pedro y Trujamán, que cobran vida gracias a las magnificas voces de Isidro Anaya, Gerardo López y Marisa Martins respectivamente, y a los titiriteros de la compañía Etcétera.

Este retablo que llega a una venta en la Mancha de Aragón de la mano de Maese Pedro y donde nos invita junto a Don Quijote y Sancho, a adentrarnos en la historia de la libertad de Melisendra.

Trujamán causa risa entre los asistentes. Esa voz de niño interpretada sobresalientemente por Marisa, pero que los niños quizás piensen que ella canta así, y no son las indicaciones de Falla.

Nos sabemos casi el texto entero, y no puedes evitar cantar en playback muchas de las frases que se te quedan grabadas durante la función “Jugando está a las tablas don Gayferos, que ya de melisendra se ha olvidado”

No os desvelaré el intríngulis de la historia, y más si no os habéis leído el Quijote, pero la aventura está asegurada como podréis imaginar.

Quedan dos funciones familiares para el día 30, y es una oportunidad única para acercarse a Falla, para ver el fantástico trabajo de Enrique Lanz, director de escena, nieto del titiritero que trabajo en el estreno del retablo con falla en 1923 y creador de la compañía de títeres Etcétera, para ir por primera vez o enésima vez al Teatro Real, y para festejar el aniversario de Cervantes, que por mucho que diga El País, Inglaterra no nos dejará atrás en este aniversario.

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